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  • 26/06/2020 - 10:54  

    El cáñamo en la cocina

    Por sus propiedades antioxidantes y sus muchos nutrientes y minerales esenciales, el cáñamo se ha ido posicionando como el superalimento de moda.

    Destacado desde hace años por sus propiedades antioxidantes y sus muchos nutrientes y minerales esenciales, el cáñamo se ha ido posicionando como el superalimento de moda. A pesar de su cercanía con la marihuana por ser una de las variedades de la Cannabis Sativa, la utilización del cáñamo está regulada en España pues su contenido en TCH, menor del 0’3 por ciento, no provoca efectos psicoactivos lo que transforma al cáñamo industrial en una planta de venta legal para el consumo, especialmente para su uso culinario. En Locos por la Gastronomía hemos querido acercar a las cocinas de nuestros lectores un producto tremendamente aprovechable y repleto de efectos beneficiosos para nuestra salud.

    ¿Por qué incluir el cáñamo en nuestro repertorio de recetas? En principio y como hemos indicado, por su gran aporte de nutrientes esenciales y su gran potencial antioxidante que se pueden encontrar en casi todas las partes de la planta. Las semillas de cáñamo contienen una gran cantidad de aminoácidos, entre los que destaca la presencia de arginina. Aproximadamente el 25% de las calorías de las semillas de cáñamo proceden de las proteínas, un contenido muy alto para una proteína vegetal que se puede comparar (por peso) al vacuno o al cordero. Una cualiddad que hace que las semillas de cáñamo se pueden considerar una fuente de proteínas muy completa porque contiene todos los aminoácidos esenciales, algo que no sucede con otras proteínas vegetales.

    Como ocurre con muchas otras plantas, del cáñamo también se pueden obtener preparados líquidos sustitutos de la leche, por lo que está especialmente indicado para personas intolerantes a la lactosa y para veganos. Pero también distintas variedades de bebidas, tés e infusiones.

    Algunas aplicaciones gastronómicas.

    Las semillas de cáñamo (o hemp), parecidas en su aspecto a la quinoa guisada, tienen una textura suave y consistente a la vez. Muy adecuadas para consumirlas de muchísimas formas: para acompañar a un humilde yogur o para utilizarlas en platos un poco más elaborados. Por ejemplo, en recetas tan sencillas como las siguientes:

    PESTO DE SEMILLAS DE CÁÑAMO

    Ingredientes:  media taza de semillas de cáñamo, 1 diente de ajo, 2 tazas de hojas de col rizada, 2 cucharadas de zumo de limón, un cuarto de taza de aceite de oliva virgen extra sal de mar y pimienta recién molida.

    Elaboración: tostar las semillas de cáñamo y el ajo en una sartén. Agregar las hojas de col rizada y mezclar de nuevo. Agregar el jugo de limón y algunas pizcas generosas de sal y pimienta y probar para dejar al gusto. Mientras la sartén está al fuego, agregar el aceite de oliva. Una vez que el pesto esté homogéneo y con una textura suave y espesa, sazonar al gusto y servir.

    TABULE DE SEMILLAS DE CÁÑAMO

    Ingredientes: 1 taza de semillas de cáñamo sin cáscara, 1 taza de semillas de sésamo crudas, 2 cebollas verdes, picadas, 2 tazas y media de perejil picado finamente, media taza de jugo de limón recién exprimido, media taza de hojas de menta finamente picadas, 1 cucharadita de sal de mar, 1 cucharada de aceite de olivo extra virgen

    Elaboración: en un tazón grande mezclar todos los ingredientes. Servir inmediatamente o guardar en el refrigerador por 3 a 4 días.

    LUBINA EMPANADA CON CÁÑAMO Y ACEITE DE CÁÑAMO Y ALBAHACA (4 raciones)

    Ingredientes: un cuarto de taza de pan rallado, un cuarto de taza de semillas de cáñamo sin cáscara, un cuarto de taza de queso parmesano fresco, media cucharadita de sal, un cuarto de cucharadita de pimienta negra molida, 1 taza de hojas de albahaca fresca, 1 diente de ajo, 1 cucharadita de vinagre de vino blanco, el zumo de medio limón, un cuarto de cucharadita de pimienta roja triturada, un cuarto de taza de aceite de cáñamo, aceite de coco y 4 filetes de lubina.

    Elaboración: En primer lugar, mezclar muy bien el pan rallado, las semillas de cáñamo, la sal y la pimienta. Batir la mezcla hasta que las semillas estén bien trituradas y todo quede bien ligado. Reservar. Como segundo paso, colocar la albahaca, el ajo, el vinagre, el zumo de limón, la pimienta roja triturada, el aceite de cáñamo, la sal y la pimienta negra en un recipiente y mezclarlo todo hasta que la albahaca y el ajo estén bien triturados y todo esté perfectamente mezclado (deberá obtenerse más o menos un cuarto de taza de producto). Luego, precalentar una sartén a fuego medio, añadir 3 cucharadas de aceite de coco para cubrir el fondo y, finalmente, rebozar bien los filetes con la mezcla de pan rallado por ambos lados, dorarlos durante aproximadamente 5 minutos por cada lado hasta que estén hechos. ¡Ojo! al servir no olvidar añadir un poco de la mezcla de aceite de cáñamo y albahaca por encima.

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